De cómo sobrevivir en un hábitat peligroso

Érase una vez, un administrador de sistemas al que por circunstancias de la vida tuve que desplazarse de su domicilio para vivir en la misma ciudad donde había vivido siempre, pero alejado de gritos, ruídos de teléfono sonando de fondo, cuchicheos y demás parafernalia. Al haberse mudado a la fuerza y no disponer de  liquidez o símplemente no querer pagar un dineral, compró una antena para redes wireless medianamente potente y un adaptador no menos potente. Una vez en este domicilio, lo primero que hizo nada más hacer la mudanza de las pocas cosas que tenía fue salir disparado para la azotea, cable y antena en una mano y su portátil en la otra. La azotena no tenía una altura decente pero dada la altura de los demás edificios que estaban alrededor no pensó que fuera ningún problema.

Una vez habiendo echado un vistazo rápido por los contornos de la misma, abrió la tapa de su portátil, arrancó uno de tantos programas que existen para ver qué redes wireless están disponibles y observó el número de éstas mientras esbozaba una sonrisa y pensaba para sí mismo: “bueno, no todo podía ser malo”. Inmediatamente se dio la vuelta y se fijó en una de las torres que se usan para la ventilación de los edificios. Sí, esas que comunican cada baño. Corrió de nuevo a su nueva guarida y alambre en mano medio ató la antena a la torre, conectó el cable y lo tiró para el patio que llegaba justo a donde tenía una CPU esperando órdenes. Un par de golpes de teclado et voilà, conexión a internet patrocinada por un usuario sin conciencia.

De vuelta a las mudanzas, pasado un tiempo, vuelta a empezar. Para colmo, cierta empresa de acceso a internet famosa en algunas ciudades costeras, de una página cutrísima parece que tampoco pensaba en la seguridad de sus clientes. Si tenemos un BSSID, así:

00:22:14:ea:41:32

La contraseña sería:

2214ea4132

Magnífico. El administrador de sistemas de nuestra historia no tendría problema alguno de acceso a internet fuera a donde fuera, incluso desde su teléfono móvil con wireless. El ahorro es el ahorro.

Moraleja: JAMÁS dejes nada por defecto, ponte al día al menos en lo que sea seguridad de tu red en casa, es muy fácil seguir unas pautas mínimas. Sobre todo, no dejes nada por defecto que te ponga un instalador de ADSL, cable o 4G. Absolutamente nada.